Mis recuerdos del Angel Rozas

Alfons Labrador


Conocí a Ángel Rozas en París, en 1974, en la sede de la DECO, la Delegación Exterior de Comisiones Obreras desde donde se difundían en el ámbito internacional las luchas obreras en nuestro país y se organizaba la solidaridad con las personas represaliadas por el franquismo.

Ángel se había exiliado a raíz de la declaración del estado de excepción de 1969 y yo había ido a Francia por temas relacionados con API (la Agencia Popular Informativa), un órgano de prensa clandestina que ejercía funciones de contrainformación y del que yo era miembro.

Cuando volví a ver a Ángel Rozas ya estuvo en Barcelona, ​​al inicio de la transición, cuando regresó del exilio. Ambos trabajábamos en el edificio de Comisiones en la Avenida Meridiana y con ocasiones comíamos juntos en un restaurante popular que estaba allí cerca. Eran comidas donde también estaban Tito Márquez ya veces Carmen, la compañera de Ángel.

Ángel Rozas era en aquella época el Secretario de Formación Sindical de la CONC y yo gozaba de lecciones particulares en aquellos encuentros que tanto recuerdo.

Tuvimos una relación sindical estrecha y sus consejos me sirvimos de mucho en una época complicada para CCOO a raíz de la escisión producida en el PSUC. Yo era entonces el responsable de Organización de la CONC y su preocupación, de que José Luis López Bulla y yo compartíamos, era impedir que la fractura política se trasladara al Sindicato.

Era una persona muy lúcida y en ese conflicto, donde las apelaciones a la emotividad eran muy fuertes, siempre ayudó a que el Sindicato pudiera salir adelante.

Otra virtud de Ángel era el tesón ya esta actitud, unida a la figura de Javier Tébar, se debe que hoy tengamos en Comisiones Obreras un magnífico Archivo Histórico, que es un ámbito de referencia para la recuperación y preservación de la memoria histórica del movimiento obrero en nuestro país.

Ángel presidió durante muchos años la Fundación Cipriano Garcia y lo que yo hoy pueda continuar de alguna forma su labor es un honor y tiene una gran significación para mí.

Al Ángel Rozas siempre le recordaremos como una persona luchadora, comprometida con la emancipación social y sobre todo muy querida.