El Comité de Empresa de RDM Barcelona Cartonboard, representado por CCOO, denuncia públicamente las consecuencias ambientales, económicas y laborales que supondría el cierre del centro que la empresa tiene en Castellbisbal, al tratarse de una planta estratégica dentro del sistema de reciclaje y producción sostenible de la región.
Según datos recogidos por el Comité, en un radio de 40 km en torno a la planta, las industrias del entorno generan unas 225.000 toneladas anuales de papel reciclable, equivalente a 670 toneladas diarias. La planta tiene capacidad para procesar 850 toneladas diarias, lo que la convierte en un recurso clave para evitar que estos residuos deban transportarse fuera de la zona.
Si la planta cerrara, este material debería trasladarse a otras instalaciones situadas a más de 200 kilómetros, lo que implicaría la circulación diaria de entre 36 y 61 camiones por carretera y una emisión diaria de hasta 16,3 toneladas de CO₂, lo que contradice frontalmente los objetivos del Pacto Verde Europeo.
Además del impacto climático y logístico, el cierre supondría la pérdida de puestos de trabajo directos e indirectos, y el debilitamiento de un modelo industrial basado en la economía circular. La planta es un ejemplo de cómo se puede generar valor económico y empleo a partir de una actividad alineada con los objetivos de sostenibilidad de la Unión Europea.
Desde CCOO se ha trasladado esta denuncia a la Comisión Europea, solicitando su intervención para preservar la continuidad de una infraestructura clave para la economía circular y la industria sostenible en Cataluña.
