El Sindicato de Pensionistas de CCOO de las Tierras de Lleida, el pasado 13 de mayo, organizó la charla “Emergencia climática: cómo te afecta” a cargo de Laura Diéguez Ferrer técnica de la Secretaría de Transiciones Justas y Territorio de CCOO de Catalunya.
La charla se inició con la explicación de dónde estamos y porque hablamos de emergencia climática. Cada década aumenta la temperatura de la Tierra unas décimas desde que existen registros, del año 1850 a la actualidad las temperaturas han aumentado 15 grados, y la zona mediterránea es una de las más vulnerables: hay muchas más sequías y más largas, deforestación, todo ello provocado por la quema de combustible fósiles y extensos gases.
Diéguez afirmó que el cambio climático ya es una realidad, y sufrimos sus efectos: estrés por calor, agotamiento, enfermedades cardiovasculares y respiratorias, golpes de calor, períodos más largos de alergias, aumento de mosquitos que encuentran aquí unas temperaturas adecuadas para que se añadan estos cambios. ultravioleta (UV), lo que afecta a los ojos, especialmente a los ojos con cataratas, y, finalmente, también se resiente la salud mental, se produce la ecoansiedad.
Riesgos existen para todas las edades, pero son más graves para las personas mayores de 65 años, las menores de 5 años, las que tienen enfermedades crónicas y las que trabajan en la calle.
Siempre debe estar informado, hidratado y usar los refugios climáticos. Y además es necesario aplicar políticas de mitigación y adaptación.
Las políticas de mitigación son aquellas que reducen la emisión de gases, las energías renovables, la movilidad sostenible y una buena gestión forestal, realizar campañas de sensibilización y conseguir una visión integral: medio ambiente, salud pública, urbanismo y cambio de hábitos.
Las políticas de adaptación, ahora que tenemos aquí el cambio climático, son de resistencia. En la ciudad de Lleida, puede servir para cualquier lugar de Cataluña, estas medidas de adaptación son la descarbonización, las energías renovables, la planificación urbanística intentando plantar árboles —por ejemplo en Lleida la falta de árboles provoca una diferencia de temperatura entre los barrios de 13 grados—, poner sistemas de sombreado, intentar usar el transporte público, las bicicletas, rehabilitar calles, drenajes sostenibles…
Como conclusión podemos decir que a los asistentes les quedó claro que si el clima se modifica se debe a la actividad humana y que necesitamos una clase política que se interese por mitigar el cambio climático y que implemente políticas de adaptación a este cambio.


