En la asamblea de trabajadores y trabajadoras del transporte por carretera de Lleida, que tuvo lugar el pasado 28 de junio, para responder a la propuesta de la patronal, que ofrece subidas salariales irrisorias y escasas, se decidió que la oferta patronal perpetúa la situación de agravio económico que sufre el sector en la demarcación de Lleida.
Actualmente, el salario base de una persona conductora en Lleida es tan sólo 3,76 euros superior al salario mínimo interprofesional, situación inadmisible para un colectivo que asume una altísima responsabilidad diaria sobre la seguridad de cientos de personas. Además, esta retribución es hasta 315 euros mensuales inferior a lo que cobran conductores y conductoras en Tarragona y Girona, y 448 euros menos que en la provincia de Barcelona, a pesar de realizar las mismas funciones, kilometraje y jornada.
Muchos trabajadores y trabajadoras del sector soportan jornadas de hasta 13 o 14 horas diarias al volante de un autocar, con una exigencia física y mental muy elevada, mientras las condiciones salariales siguen ancladas en la precariedad.
CCOO de Lleida y UGT exigen una actualización salarial digna que recorte la brecha entre Lleida y el resto de territorios de Catalunya.
La asamblea acordó que, si la situación seguía enquistada, se iniciaría una campaña de movilizaciones y de información a la ciudadanía de Lleida para denunciar la precariedad que sufren estas plantillas, una precariedad que, a la larga, puede poner en riesgo tanto la seguridad como el confort de los usuarios del transporte público por carretera. Asimismo, no se descartó la convocatoria de huelgas generales del sector como medida de presión ante la falta de voluntad negociadora de la patronal.