Valoración sindical de los datos del paro en Lleida de junio de 2025

El paro registrado en las tierras de Lleida continúa su tendencia descendente: con 15.188 personas desempleadas en junio, se ha producido una reducción de 234 personas respecto a mayo y de más de mil respecto a marzo. Si hacemos la comparativa interanual, el paro ha bajado 555 personas respecto a junio de 2024, lo que supone una reducción del 3,5 %.

Este descenso se concentra mayoritariamente en el sector servicios (–242), mientras que la industria prácticamente se mantiene estable (–10) y los sectores de la construcción y la agricultura también registran descensos moderados.

Por sexos, el paro desciende tanto en hombres (–126) como en mujeres (–108). El colectivo joven, con 1.241 menores de 25 años parados, sigue requiriendo una atención específica. Existe un incremento del paro entre las personas sin empleo anterior que en estos meses puede estar relacionado con la entrada de jóvenes en el mercado laboral al finalizar los estudios.

En materia de contratación, se firmaron 17.276 contratos en junio, casi la mitad indefinidos (8.296), un dato positivo en términos de calidad laboral. Pero estas cifras responden también a factores estacionales, como la campaña de la fruta dulce o el inicio del turismo de verano en el Pirineo y zonas rurales.

Con estos datos es evidente que continúa el descenso del paro registrado y se alcanza la cifra más baja de los últimos 17 años y el mayor número de afiliados a la Seguridad Social. Estos datos consolidan la buena evolución de nuestro mercado de trabajo y nos sitúan en un escenario que nos permitiría acomodar sin ningún problema medidas como la reducción de la jornada laboral máxima.

Aún así siguen existiendo puntos débiles sobre los que es necesario reflexionar y actuar.

En primer lugar se constata cómo la reducción de paro en aquellas personas más jóvenes queda por debajo de la reducción registrada para el conjunto de la población.

Segundo, otro dato preocupante es el sesgo de género del paro. Pese a que las mujeres están en minoría en lo que respecta a la población activa, las cifras de mujeres en paro superan a las de los hombres.

Por último, preocupa, tanto en Lleida como en el resto de Cataluña, la evolución descendente en los últimos meses de la tasa de cobertura en las prestaciones de carácter laboral que tienen que ver, en buena medida, con la cronificación del paro y, por tanto, con el agotamiento del derecho a la percepción de estas prestaciones por parte de las personas que llevan muchos meses en situación de paro.

En resumen, todo ello evidencia la necesidad de reforzar las políticas de empleo y formativas eficientes, que no sólo respondan a las necesidades inmediatas del mercado, sino que anticipen los perfiles profesionales que exigirán los sectores emergentes vinculados a la economía verde, sostenible y digital, y que sean efectivas para las personas en paro de larga duración.