La Ley orgánica de garantía integral de la libertad sexual, conocida popularmente como ley del sólo sí es sí, que se aprobó ayer en el Congreso, reúne muchas de las demandas sociales de las organizaciones y del movimiento feminista reivindicadas en las últimas décadas, y amplía la protección de las mujeres víctimas de una violencia machista tan arraigada en nuestra sociedad.
Desde CCOO hacemos una valoración positiva de la norma, que, aunque llega tarde para hacer justicia con multitud de agresiones juzgadas desde una perspectiva patriarcal, intenta dar respuesta normativa a los lemas del “sí es sí”, “hermana, yo sí que te creo”, “no es abuso, es violación” o el lamentablemente histórico “#metoo”.
La ley recoge el posicionamiento de situar el consentimiento de la mujer en el centro de las relaciones sexuales: toda relación sexual sin consentimiento será considerada como violación y, en consecuencia, elimina el término “abuso sexual” y la necesaria intimidación para la calificación de la pena. Esta medida, de facto, supone ya un agravamiento punitivo para los agresores, la cual se complementa con la intensificación de las penas o con las novedades sobre el agravamiento de los delitos que la ley introduce en el Código Penal.
La legislación aprobada también incorpora medidas de reparación de las víctimas y de reducción de la violencia institucional que las mujeres sufren en los procesos judiciales, así como la creación de itinerarios de atención 24 horas para mujeres y para niños y niñas, la calificación como delito del acoso callejero, así como la inclusión de nuevas formas de violencias en las estadísticas oficiales.
La legislación aprobada también incorpora medidas de reparación por los daños causados a las víctimas y reducción de la violencia institucional que las mujeres sufren en los procesos judiciales, así como la creación de itinerarios de atención durante 24 horas para mujeres y niños y niñas , la calificación como delito del acoso en la calle y la inclusión de nuevas formas de violencia en las estadísticas oficiales.
La norma no avanza en la persecución de la prostitución con el reconocimiento de ésta como una de las formas más extensas de violencia machista en nuestro país, y no posibilita, con la tipificación de la tercería locativa, la persecución de los proxenetas que, además , todavía continuarán sin ser perseguidos fuera de los locales.
La ley incorpora la inclusión de contenidos de cariz afectivosexual en todos los niveles del sistema educativo. También cabe remarcar que incluye como supuestos de violencia sexual la mutilación genital femenina o el matrimonio forzado y el tráfico con fines de explotación sexual. Desde CCOO de Catalunya estaremos especialmente atentos en el desarrollo de los temarios en el sistema educativo en Cataluña, de modo que la implantación de una medida tan necesaria para la prevención y la sensibilización de las personas jóvenes sea realmente efectiva.
Por último, cabe recordar que la ley ha sido aprobada a pesar de los filibusterismos de algunas fuerzas políticas (84 votos en contra del PP, 52 de VOX, 1 del PNV y 4 del Grupo Mixto). Estos partidos aún siguen negando las evidencias de los datos de la violencia machista y tildando de “ideológica” una ley que garantiza derechos de libertad sexual a más de la mitad de la población, cuestión que deja fuera de lugar cualquier tacticismo político al respecto .