Valoración de los datos del IPC de noviembre de 2025.
Los datos del IPC correspondientes al mes de noviembre nos muestran un nivel de precios que sigue estancado en el caso de Cataluña, con el mismo nivel de precios durante tres meses consecutivos. En cambio, cabe destacar que los precios vuelven a descender en el conjunto del Estado, aunque, de momento, lo hacen con una intensidad mínima. Cabe recordar que desde el pasado mes de junio los precios se han ido incrementando progresivamente en el conjunto del Estado y, por tanto, esta desaceleración en el nivel de inflación es bienvenida. Avisábamos, en sintonía con las previsiones publicadas por los organismos oficiales y por los principales centros de investigación económica, que el incremento del nivel de precios respondía a causas coyunturales, relacionadas principalmente con un efecto base provocado por el incremento de precios energéticos, en relación con el mismo período del año pasado y que esta situación debería ir normalizándose durante los últimos meses. Con toda la prudencia necesaria, de momento, estamos constatando que durante el mes de noviembre se ha detenido la tendencia inflacionista de los últimos meses, lo que podría suponer un punto de inflexión que nos llevara a una situación de normalización de precios durante los primeros meses del próximo año.
En Cataluña la variación interanual del IPC se sitúa en el 2,6%, idéntico valor de los dos anteriores meses. Por tanto, se sitúa por debajo de la inflación registrada en el conjunto del Estado, que ha sido del 3 %.
Entre el grupo de productos que destacan por registrar un incremento de precios más elevado se encuentra la vivienda, que registra una variación de precios del 4,1 %. Cabe destacar que, a pesar de este comportamiento de precios superior al del índice general, el precio de la vivienda, tal y como lo mide el IPC, desacelera su crecimiento. Esta desaceleración se explica fundamentalmente como consecuencia del abaratamiento de los gastos energéticos asociados al epígrafe de la vivienda y no debería llevarnos a engaño pensando que se está reduciendo de forma real el precio de la vivienda.
La variación mensual de precios por Cataluña ha sido del 0,3%, una décima por encima de la variación mensual en el Estado.
En el Estado, la variación interanual del IPC se sitúa en el 3 %, una décima menos que en el mes anterior (3,1 %) y cuatro décimas por encima del mismo indicador para Cataluña (2,6 %). Por tanto, vemos cómo se rompe la tendencia inflacionista de los últimos meses, lo cual es positivo y habrá que ver durante los próximos meses si, como parece, podría tratarse de un punto de inflexión que nos lleve hacia una normalización en el nivel de precios.
La variación mensual de precios en el caso estatal ha sido de 0,2%, una décima menos que en el caso de Cataluña.
La inflación subyacente, que es aquella que no tiene en cuenta ni los alimentos frescos ni el precio de los carburantes y que, por tanto, captura con mayor fiabilidad el estado real de la economía, aislando el comportamiento más volátil de este tipo de productos, en el caso de Cataluña se sitúa en el 2,2 %, una décima por encima de la registrada en el mes anterior (2,1 %), ésta es una nota.
La tasa de variación anual del ICPH (índice de precios de consumo armonizado), que mide la evolución de los precios siguiendo la misma metodología para todos los países de la zona euro para facilitar la comparación entre países que comparten una misma política monetaria, en el caso español se sitúa en el 3,2 %, por tanto, sin variación alguna respecto al mes anterior. Por el contrario, el valor para el conjunto de países de la zona euro es del 2,2%, se incrementa una décima respecto al mes pasado y reduce mínimamente el diferencial entre el nivel de precios de nuestro país y el de nuestro entorno económico. Confiamos en que este diferencial se vaya reduciendo durante los próximos meses para que Cataluña no se vea afectada por un menor volumen de exportaciones, en un contexto en el que las políticas comerciales globales y la apreciación del euro lastra el ritmo de nuestras exportaciones.

Co-founderO considera que:
- Desde CCOO reclamamos a los poderes públicos el impulso de políticas públicas que sean realmente efectivas para garantizar el derecho a la vivienda. Tal y como señala el informe elaborado por la Fundación Cipriano García y que ha sido publicado hace unos días, bajo el título El acceso a la vivienda en Cataluña: un problema de clase, las dificultades para acceder a una vivienda para una parte sustancial de las personas trabajadoras es muy elevada y presenta una tendencia creciente. Por tanto, es del todo necesario un abordaje político que, partiendo del consenso social y trabajando en una lógica de concertación social, dé respuesta a esta importante carencia. Este mes de noviembre el epígrafe de la vivienda del IPC recoge un incremento de 4,1% que, a pesar de ser inferior al incremento registrado el pasado mes, no acaba de recoger adecuadamente el incremento real de precios de la vivienda. Por este motivo, cabe situar como contraste que los últimos datos estatales en relación con la evolución del precio de la vivienda de compra (índice de precios de la vivienda), que capturan de forma mucho más fiable la evolución de precios de la vivienda en su modalidad de compra, registran un incremento interanual del 11,6 % para el segundo trimestre del año. Este aumento contrasta fuertemente con el incremento de 6,7% que, según esta misma fuente, se produjo en el segundo trimestre del pasado año y nos muestra la tendencia de incremento progresivo del precio de la vivienda. Este incremento progresivo del precio de la vivienda es del todo inasumible como sociedad y nos interpela a actuar de forma decidida, articulando propuestas, como las que hemos recogido en el informe anteriormente mencionado y que sería bueno que los poderes públicos con competencias en la materia las recogieran para hacer efectivo el derecho a la vivienda.
- Desde CCOO siguen insistiendo en las carencias metodológicas del IPC para captar la evolución real del precio de la vivienda y cómo es necesario reajustar la forma en que el INE calcula este epígrafe para que el IPC recoja adecuadamente la evolución de precios de su cesta de bienes y servicios. Los datos de este mes de noviembre son un buen ejemplo de ello porque podría parecer que se produce una desaceleración real en el precio de la vivienda cuando, en realidad, esta desaceleración tiene que ver con el abaratamiento de los costes energéticos y no tanto con una reducción real del precio de la vivienda.
- Con los datos de IPC del mes de noviembre ya tenemos garantías de que el incremento mínimo de las pensiones públicas para el año 2026 será de un mínimo del 2,7%. El mantenimiento del poder adquisitivo también de las personas pensionistas es esencial y desde CCOO de Catalunya reclamamos el fortalecimiento del sistema público de pensiones, que juega un papel fundamental en nuestro sistema de bienestar social.