Justo después de un año del último congreso, CCOO de Catalunya ha reunido este jueves, 16 de abril de 2026, a más de 2.700 delegados y delegadas sindicales en una asamblea general que ha llenado a rebosar el pabellón del Parque Deportivo Llobregat, en Cornellà. Bajo el lema "Salarios, techo y derechos. Detenemos la ola reaccionaria", el sindicalismo de clase y nacional, feminista, internacionalista y sociopolítico, ha demostrado la musculatura de una organización con cerca de 150.000 afiliados y afiliadas y más de 25.000 defiliadas y defiliadas a delegados y delegados en Cataluña, y 112.000 delegados y delegadas en el conjunto del Estado.
"Seguiremos siendo el primer sindicato de Cataluña y en España", ha proclamado la secretaria general de CCOO de Cataluña, Belén López Sánchez justo antes de empezar el período de concentración de las elecciones sindicales. "Pondremos sobre la mesa herramientas que faciliten a la gente movilizarse" en los próximos meses si las empresas no suben los salarios a los trabajadores, ha explicado el secretario general de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras del Estado español, Unai Sordo. Tras destacar que hay más gente trabajando que nunca y metas laborales en el trabajo afirmado que el sindicato "no se resignará a que la buena marcha macroeconómica de España se la apropien sólo las empresas".
La asamblea de Cornellà ha mostrado que existen alternativas reales al auge de la extrema derecha que amenaza la paz y la democracia en todo el mundo y en nuestro país. Que el sindicalismo de clase es un baluarte clave para detener la ola reaccionaria lo han puesto de manifiesto no sólo las intervenciones de Belén López y Unai Sordo, sino también las de los tres dirigentes sindicales internacionales que han tomado la palabra en Cornellà: la secretaria general de la CGIL de Lombardía, la italiana Valentina Cappeletti; el dirigente de la CGT de Occitania, el francés Serge Ragazzacci, y el responsable de relaciones internacionales de la CUT de Brasil y presidente adjunto de la Confederación Sindical Internacional (CSI), Antonio Lisboa.
«Estamos ante el mayor riesgo reaccionario que vive el mundo desde el final de las dictaduras militares del siglo pasado; la primera potencia del mundo está gobernada por un presidente enloquecido», ha asegurado Unai Sordo. "Tenemos la responsabilidad de derrotar a la extrema derecha. Necesitamos luchar por la paz, la justicia y la igualdad", ha afirmado la italiana Valentina Cappeletti. Belén López hizo hincapié en el "no a la guerra de la clase trabajadora" y ha reivindicado la negociación colectiva como herramienta fundamental, "junto con el diálogo social, para avanzar en derechos". "Esta guerra no la volveremos a pagar los de siempre con aumentos de precios que se embolsen las empresas", ha advertido la secretaria general de CCOO de Catalunya.
Haciendo referencia a los actos que los diferentes partidos de izquierdas están realizando para debatir estrategias unitarias contra la extrema derecha, incluida la Global Progressive Mobilisation (GPM) que este fin de semana se celebra en Barcelona, la secretaria general de CCOO de Catalunya ha dicho que “la solución no son los carretes ni el Tik Tok, sino reforzar a las organizaciones de clase y las políticas públicas que garantizan los derechos de las personas”.
La asamblea ha servido también como acto de lanzamiento de la campaña de elecciones sindicales, cuyo período de concentración comienza en los próximos meses y se alargará durante el 2027. Las elecciones renovarán más de 14.500 cargos sindicales, de los que el 70 por ciento son de representantes de CCOO.
En este sentido, Belén López ha defendido las elecciones sindicales como "escuelas de democracia" en los centros de trabajo y ha reivindicado "un modelo de sindicalismo de clase, nacional, feminista e internacionalista". Además, ha subrayado la capacidad del sindicato para movilizar a miles de personas para negociar mejoras en los convenios, como en el sistema educativo.

