CCOO destaca que el nivel de precios se sitúa dentro del objetivo de inflación y permite acomodar la reducción de la jornada laboral máxima y mejoras salariales
Los datos del IPC correspondientes al mes de mayo nos muestran una inflación que se sitúa dentro de los objetivos de inflación del Banco Central Europeo (BCE), esto es cercano al 2% a medio plazo. Pese a que el enfoque de las políticas monetarias que se aplicó, al inicio de la crisis de precios, con la irrupción de la pandemia, no fue el más adecuado a las características de la crisis, ya que no nos encontrábamos ante un episodio de inflación convencional, desde hace ya un año, las autoridades monetarias decidieron iniciar un recorte. En los últimos meses el BCE ha continuado la senda de políticas monetarias expansivas y, hace apenas una semana, ha rebajado los tipos de interés de referencia (la tasa de facilidad de depósito) en un cuarto de punto, situando el tipo de referencia en el 2,00 %. Este nuevo enfoque en las políticas monetarias, junto a la responsabilidad sindical, que ha evitado espirales inflacionistas de segunda vuelta, ha servido para reducir la inflación y ahora nos lleva a una situación de estabilidad de precios en nuestro país. Esta estabilidad de precios, a pesar de situarse en un escenario de incertidumbre global y pese a ligeras modificaciones a la baja por parte de los organismos internacionales en cuanto a las previsiones macroeconómicas, nos sitúan un marco económico de fortaleza, que nos permite acomodar mejoras salariales y reivindicaciones como la de la reducción de la jornada laboral máxima.
En Cataluña la variación interanual del IPC se sitúa en el 1,8%, tres décimas menos que el mes anterior (2,1%) y dos décimas por debajo del indicador para el conjunto del Estado (2,0%).
Entre el grupo de productos que registran un mayor incremento de precios destacamos los hoteles, cafés y restaurantes (incremento interanual de 4,3 %), la vivienda (2,6 %) y los alimentos y bebidas no alcohólicas (2,5 %).
La variación mensual de precios por Cataluña ha sido de 0,1%, variación idéntica que la registrada en el Estado.
En el ámbito del Estado, la variación interanual del IPC se sitúa en el 2,0 %, dos décimas menos que en el mes anterior (2,2 %) y dos décimas por encima del mismo indicador por Cataluña (1,8 %).
En cuanto a los productos, destacamos el comportamiento de precios de los paquetes turísticos, que han subido menos que el año pasado y que han tirado hacia la baja el índice, así como la vivienda que, pese a incrementar su nivel de precios, se ha incrementado en menor medida que el pasado año. Cabe aclarar que el epígrafe que el IPC dedica a la vivienda no recoge adecuadamente la evolución de los precios de la vivienda (entre otros motivos porque deja fuera a la vivienda en modalidad de propiedad) y, además, dentro de este epígrafe incluye los gastos energéticos asociados a la vivienda que es lo que en esta ocasión ha hecho desacelerar el crecimiento de precios. Por este motivo, resulta muy limitado analizar la evolución de precios de la vivienda sólo con el IPC.
La variación mensual de precios en el caso estatal ha sido de 0,1%, al mismo nivel que Cataluña.
La inflación subyacente, que es aquella que no tiene en cuenta ni los alimentos frescos ni el precio de los carburantes y que, por tanto, captura con mayor fiabilidad el estado real de la economía, aislando el comportamiento más volátil de este tipo de productos, en el caso de Cataluña se sitúa en el 2,1%, tres décimas menos que el mes anterior (2,4%). En cambio, la inflación subyacente en el Estado es del 2,2%, dos décimas por debajo del mes anterior (2,4%) y una décima por encima del mismo indicador para Cataluña (2,1%). Por tanto, encontramos también solidez en el nivel de precios que nos muestra la inflación subyacente, una vez hemos aislado aquellos bienes y servicios que suelen registrar una mayor volatilidad.
La tasa de variación anual del ICPH (índice de precios de consumo armonizado), que mide la evolución de los precios siguiendo la misma metodología para todos los países de la zona euro para facilitar la comparación entre países que comparten una misma política monetaria, en el caso español se sitúa en el 2,0 %, dos décimas por debajo del mes pasado (2,2 %) y una décima por encima del mismo indicador por los países que integran el conjunto de la eurozona. Por tanto, vemos cómo el entorno económico en el que se integra nuestro país se encuentra ahora mismo dentro de los objetivos de inflación.
Co-founderO considera que:
- Es inaplazable que la aprobación de la reducción de la jornada laboral máxima, limitándola a 37,5 h semanales y sin reducción salarial, sea una realidad lo antes posible. Es necesario generalizar la reducción del tiempo de trabajo y hacer extensiva esta reducción de jornada máxima al conjunto de sectores productivos, y no sólo a aquellos que ya lo tienen garantizado a través de la negociación colectiva. Además, es necesario mejorar el control horario para garantizar su cumplimiento. Esta reducción de la jornada laboral máxima se convierte en un elemento fundamental para mejorar la conciliación de las personas trabajadoras pero, además, contribuirá a aumentar el consumo ya fortalecer la economía, sin riesgo de generar tensiones inflacionarias.
- El creciente apoyo electoral, con carácter global, a fuerzas de extrema derecha, exige una reflexión sobre sus causas, atendiendo también a la base material de ese malestar. Este malestar de amplias capas sociales es ampliamente explotado por las fuerzas políticas de extrema derecha, de forma partidista e interesada. Como consecuencia de estas actitudes deben interpretarse los resultados de las últimas elecciones en Polonia, así como la situación de inestabilidad del Gobierno neerlandés, durante este mes de junio. Estos acontecimientos políticos son el último toque de atención que nos interpela como sociedad a valorar el papel de las políticas económicas y sociales y lo necesario que es reforzar nuestros sistemas de bienestar para obtener una mayor justicia social, pero también para evitar la desafección política de una parte de la ciudadanía que, ante escenarios con pocas expectativas de futuro, busca opciones políticas aparente. En este sentido, es necesario vigilar la evolución de los precios para que en un futuro éste no sea un problema que agrave ese malestar social. Por este motivo, aunque el nivel de precios en el conjunto de la zona euro se encuentra en un buen momento, hay que tener muy en cuenta la evolución de precios de algunos bienes básicos, como la vivienda, que sufre incrementos importantes de su precio en el conjunto de la eurozona, no sólo por motivos sociales, sino también para apaciguar esta desafección política que se puede traducir en un mayor apoyo de fuerzas.
- La semana pasada se publicaron los datos del índice de precios de la vivienda, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) y una vez más vemos cómo se encarecen los precios de la vivienda. En concreto, la variación interanual del precio de la vivienda en modalidad de compra en Cataluña fue del 11,7% para el primer trimestre del año. Este indicador, mucho más fiable que el epígrafe que el IPC dedica a la vivienda, complementa al anterior, ese que el IPC no recoge el impacto del precio de las viviendas en modalidad de compra. Sea como fuere, resulta evidente que el precio de la vivienda continúa en una tendencia alcista y supone una barrera que dificulta el acceso a un bien esencial para una parte importante de las personas trabajadoras. Desde CCOO de Catalunya creemos que esta evolución interpela a los poderes públicos y, muy especialmente a aquellos que tienen competencias directas en la materia, a asumir el reto de articular políticas públicas que garanticen de forma efectiva el derecho de acceso a la vivienda.
