Líbano, para hacer frente a la explotación laboral: derechos laborales y libertades sindicales

Líbano, desde 2015, ha sido uno de los países prioritarios para la cooperación sindical que se hace desde la Fundación Pau y Solidaridad de CCOO de Catalunya. Actualmente, el país enfrenta una compleja situación de tensión social y política. Por un lado, el sistema está sumergido en una profunda crisis política fruto de la búsqueda de un frágil equilibrio entre 18 confesiones religiosas. Por otro lado, el país, a raíz del conflicto en Siria, ha sido uno de los principales países receptores de la población refugiada que huía del conflicto y que unidos con las refugiadas de origen palestino representan el 40% de la población del país, la lo que ha generado una fuerte presión para el sistema educativo, económico y laboral libanés. A todo esto, se ha unido la crisis económica que ha afectado, especialmente, a la clase trabajadora ya los sectores más vulnerables. Esto se ha traducido en que el 38% de la población se encuentra en paro y el valor de los salarios se ha devaluado hasta el 98% dejando a gran parte de la ciudadanía por debajo del umbral de la pobreza.

Por eso, ante esta difícil situación, entre el 30 de abril y el 5 de mayo se organizó una delegación sindical y técnica conformada por:

  • Javier Pacheco, secretario general de CCOO de Catalunya
  • Maribel Ayné, secretaria de Internacional y Cooperación de CCOO de Catalunya
  • Cristina Faciaben, secretaria confederal de CCOO de Internacional, Cooperación y Migraciones
  • Alejandra Ortega, responsable de Países Árabes, África y Asia y de la OIT de la Secretaría de Internacional, Cooperación y Migraciones de CCOO confederal
  • Esther Caballé de la Fundación Paz y Solidaridad de CCOO de Catalunya
Reunio Fenasol Ccoo Liban 2023

Ésta visitó el país con un doble objetivo: fortalecer la solidaridad y la cooperación sindical internacional con FENASOL, preparar el caso del Líbano para la próxima conferencia internacional del trabajo de la OIT, donde Líbano ha sido señalado como un caso de doble nota por la vulneración del Convenio 29 de la OIT sobre el trabajo forzoso.

La misión se inscribe en el marco del proyecto “Promoción de la justicia de género y el trabajo digno por las mujeres en Líbano” [ 1 ] de la Fundación Paz y Solidaridad desarrollado en el país a través de FENASOL (Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores y Asalariados del Líbano), una organización sindical de izquierdas, laica, con capacidad de articular líneas de acción con la sociedad civil y el movimiento feminista desde una visión transformadora, y que ha sido el sindicato que ha desplegado los mecanismos de protección necesarios para garantizar el derecho a un trabajo digno y su derecho de asociación de uno de los sectores laborales más precarios: las trabajadoras domésticas migrantes. Se calcula que en el país hay, al menos, 250.000 mujeres provenientes de Etiopía, Senegal, Nepal, Sri Lanka, Pakistán, India o Kenia que para poder desarrollar su actividad se encuentran sometidas a la kafala. Estas mujeres son captadas a través de las más de 500 agencias existentes o de particulares en sus países de origen bajo la promesa de disponer de un salario, trabajo y condiciones dignas que les permitirán garantizar su bienestar y enviar remesas a sus respectivas familias. Pero, al llegar al país, terminan siendo víctimas de la kafala o esponsorización. El ordenamiento jurídico del Líbano no reconoce el trabajo de cuidados como una actividad que pueda ser regulada mediante contrato laboral, por lo que, para que las trabajadoras puedan permanecer en el país deben someterse a la kafala o esponsorización, es decir, deben estar bajo la tutela del propietario del hogar donde desarrollarán su actividad. Esto supone la incautación del pasaporte, la pérdida de su libertad, su sumisión al aislamiento, largas jornadas laborales, salario insuficiente o el impago de éste y la violencia física, psicológica y, en algunos casos, también sexual. Si bien es cierto que en 2020 se intentó fijar un contrato tipo unificado que permitiera regular la ocupación de las trabajadoras del hogar, éste no prosperó y continuaron sometidas a la invisibilidad y la violencia. La cooperación sindical ha permitido que FENASOL haya desplegado un sistema de atención jurídico, social y sindical para las trabajadoras a lo largo de todo el país, que ya ha logrado el cierre de 4 agencias de empleo que operaban captando trabajadoras en distintos países, a fijar estrategias de acción sindical con sindicatos de Madagascar y Kenia para fijar un sistema de migración seguro para las trabajadoras domésticas desde su país de origen hasta Líbano.

Por ello, la Comisión de Expertos de la OIT ha señalado a Líbano como un país para revisar durante la próxima Conferencia Internacional del Trabajo prevista en junio de 2023, por la vulneración del Convenio 29 de la OIT sobre trabajo forzoso ratificado por el país en 1977 ante la falta de información sobre la situación de vulnerabilidad que afecta a las condiciones de las trabajadoras domésticas migrantes y que las somete a condiciones de trabajo forzoso.

Fenasol Liban Trabajadoras De El Hogar

En este contexto, la delegación participó en las movilizaciones del Primero de Mayo, donde más de 500 trabajadores y trabajadoras y representantes de FENASOL tomaron las calles de Beirut bajo el lema “No dejar a nadie atrás” y exigiendo “poner fin al sistema de la kafala”, conjuntamente con organizaciones feministas del país, con las que FENASOL ha configurado una plataforma de acción sindical y social conjunta para fijar estrategias y propuestas para revertir la situación de desigualdad que afecta, sobre todo, a las mujeres trabajadoras. Para profundizar y fortalecer la acción sindical de FENASOL en la defensa de los sectores más vulnerables, la delegación se reunió con Bilal Abdallah, diputado del Partido Socialista y miembro del Comité de Salud y Trabajo del Parlamento libanés, así como Mustafa Bayram, ministro de Trabajo; en ambos casos se abordó la necesidad de garantizar la libertad de asociación y fortalecer el diálogo social con los agentes sociales, como FENASOL, para poder fijar mecanismos para hacer frente a la profunda crisis económica y social del país así como la visibilización de la violación del Convenio 29 de la OIT por parte del Líbano y la necesidad de buscar mecanismos jurídicos que permitan regular y garantizar el derecho a un trabajo digno para las trabajadoras domésticas migrantes. Esta misma problemática se abordó con Peter Johan Rademaker, director regional adjunto de la oficina de la OIT en los países árabes, que reconoció la centralidad del movimiento sindical independiente en el país liderado por FENASOL para garantizar el derecho de la clase trabajadora a una vida y trabajo dignos y la importancia de la cooperación sindical y transformadora de la Fundación Pau y Solidaridad de CCOO Catalunya para su impulso, ya que sin el fortalecimiento de sindicatos libres e independientes no puede existir democracia real ni justicia social ni aquí ni en el mundo.

Esther Caballé y Pallarés
Fundació Pau i Solidaritat-CCOO Cataluña


[ 1 ] Financiado por los ayuntamientos de Barcelona, ​​Tarragona, Gavà, Sabadell y La Garriga.