Desde CCOO denunciamos que los trabajadores y trabajadoras de la Generalitat de Cataluña no cobrarán el incremento acordado del 2,5% en la nómina de este mes por la carencia de acuerdo en los presupuestos

Las dificultades para conseguir mayorías parlamentarias no pueden perjudicar las trabajadoras y trabajadores de la Administración

Hoy hemos conocido que las trabajadoras y trabajadores de la Generalitat de Cataluña no cobrarán el incremento retributivo del 2’5% acordado en la nómina de este mes de enero. A pesar de que la Administración garantiza, como no puede ser de otra manera, el cobro con efectos retroactivos, en ningún momento se había comunicado a las organizaciones sindicales que existía la posibilidad de no cobrarlo ya este mes de enero.

Recordamos que este incremento salarial, junto con dos incrementos variables más de 0’5%, se acordaron por CCOO y UGT a la Mesa General de negociación estatal del 19 de octubre y que se trasladó a Cataluña a la Mesa General del 9 de diciembre pasado.

La Generalitat aduce la carencia de una ley de presupuestos para justificar este atraso para cumplir sus compromisos.

Desde CCOO exigimos que empiecen la tramitación inmediata de un Decreto Ley para garantizar el cobro en la nómina de febrero, independientemente de los trabajos parlamentarios para la aprobación de unos presupuestos que, como ya hemos dicho, son absolutamente imprescindibles para la ciudadanía de Cataluña.

Las trabajadoras y trabajadores de la Generalitat de Cataluña vuelven a sufrir las aritméticas parlamentarias. Ahora ha sido el Gobierno el que no han solucionado un problema por el hecho de no tener suficientes apoyos parlamentarios. El 21 de diciembre pasado, fueron algunos grupos parlamentarios de la oposición los que, utilizando su mayoría parlamentaria, evitaron que el Decreto Ley 14/2022 entrara plenamente en vigor, a pesar de las peticiones sindicales.

Tienen que dejar de emplear las personas trabajadoras como herramienta para las luchas políticas. La representación política de la ciudadanía de Cataluña, democráticamente escogida, tiene la obligación de solucionar los problemas reales, en lugar de dedicarse a crear de nueces.