El Comité de Vaga d’FCC de Salt considera que empresa y Ayuntamiento vulneran un derecho fundamental llevando ardillas a hacer el trabajo de recogida de basura

Comunicado del Comité de Huelga de FCC Medio Ambiento de Salt. Situación de la huelga de las trabajadoras y trabajadores de la multinacional FCC Medio Ambiento de Salt.

En el día 16 de huelga nos encontramos con un conflicto enquistado. Ante las reivindicaciones de la plantilla, la posición de la multinacional ha estado de cierre, y la del ayuntamiento, la de una supuesta neutralidad que de facto beneficia la empresa.

No tenemos respuesta ni a la petición de seguridad en el trabajo ni a finales de la precariedad de los trabajadores eventuales ni una propuesta seria a la renovación del convenio.

Desde el ayuntamiento el único movimiento es decir que no se cumplen los servicios mínimos, hecho que consideramos una falsedad absoluta. Cómo todo el mundo sabe, si un trabajador incumple los servicios mínimos, puede ser sancionado, incluso con el despido, con una falta muy grave. Desde el inicio de la huelga, los trabajadores no han recibido ninguna sanción o amonestación escrita o verbal. Esto es debido al hecho que se han cumplido escrupulosamente los servicios mínimos, e incluso de manera voluntaria, teniendo en cuenta las fechas que eran, y que se han realizado servicios por encima de los mínimos.

Esto nos hace pensar que el discurso del ayuntamiento ha hecho desde el minuto 1 (recordamos que 72 horas antes del inicio de la huelga ya estaba denunciando supuestos incumplimientos de servicios mínimos) es más una estrategia para deslegitimar los trabajadores y dar a la vulneración del derecho de huelga.

En ningún caso al comité de huelga ni empresa ni ayuntamiento o Departamento de Trabajo nos ha hecho llegar ningún informe sobre los supuestos incumplimientos de los servicios mínimos.

Ayer comprobaron con una sincronización absoluta como las amenazas del ayuntamiento sobre la contratación de una nueva empresa de recogida eran seguidas por las acciones de la multinacional, que llevó camiones y trabajadores de centros de fuera de la provincia, algunos de Manresa.

Hoy dos furgonetas llenas de ardillas de fuera de la provincia continúan haciendo el trabajo sucio de la multinacional FCC.

Entendemos que se ha traspasado una línea roja y que tanto la empresa como el ayuntamiento han comas un delito grave de vulneración de derechos fundamentales. Sus acciones nos llevan donde no queríamos ir, a la judicialización del conflicto y el que esto comporta.

Tal como dijeron desde el primer momento, queremos negociar tantas horas como hagan falta para resolver el conflicto, pero esto no contradice que usaremos todas las herramientas que legítimamente nos da la normativa para defender nuestros derechos.

Por otra parte, agradecemos las muestras constantes de solidaridad que estamos recibiendo, como la visita del grupo Punkústic a la nave, y de vecinos y vecinas anónimas.