El informe, que han presentado hoy Javier Pacheco, secretario general de CCOO de Catalunya; Liliana Reyes, secretaria de Nuevas Realidades del Trabajo, Territorio y Migraciones, y Mariña Couceiro, socióloga de la Fundación Cipriano García, ha sido elaborado durante el último año por la Fundación Cipriano García y pone luz a algunos tópicos que suelen repetirse sobre la inmigración. Por ejemplo, el estudio pone de manifiesto que el peso de la población migrada en el mercado de trabajo está en un fuerte aumento, pero que los mecanismos de regularización no son suficientemente ágiles y efectivos, y condenan a unas 200.000 personas a trabajar de forma irregular.
Las cifras demuestran también que las personas migradas acceden al mercado de trabajo con una calificación similar a las de las personas nacidas aquí, pero que, sin embargo, su situación irregular hace que tengan que trabajar en la economía sumergida. Hay una clara segregación ocupacional: las personas migradas de origen extracomunitario ocupan los puestos de trabajo esenciales pero mal remunerados que no quieren hacer las autóctonas, y generalmente cobran sueldos muy inferiores, del orden de casi 10.000 euros menos a al año, por culpa de dicha segregación, pero también porque trabajan en jornadas más reducidas o de forma más intermitente.
Desde CCOO tenemos el reto de motivar su participación sindical, de hacer crecer su afiliación al sindicalismo de clase, de contar con mayor representación de delegadas y delegados, y, por supuesto, de promover su incorporación a los órganos de dirección del sindicato .
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