Las adicciones no son problemas individuales. Son enfermedades complejas en las que la organización del trabajo y las condiciones laborales pueden ser factores desencadenantes o facilitadores, pero no afectan igual ni a todos los sectores ni a todas las personas.
La presión económica y una incorrecta organización del trabajo impulsan el presentismo y la automedicación para seguir trabajando pese a estar enfermos. Por ejemplo, el 35,2% de las personas trabajadoras toma analgésicos para aguantar y el 10% de las mujeres del sector de los cuidados toma ansiolíticos o pastillas para dormir.
En Cataluña, el presentismo forzado afecta al 51,3% de la clase trabajadora y sube hasta el 86,7% en los trabajos de peor calidad.
¿Qué condiciones de trabajo pueden influir?
- Ritmos y carga de trabajo elevados
- Carece de descansos y jornadas extensas
- Situaciones que desgastan emocionalmente
- Condiciones ambientales adversas
- Falta de desconexión
- Tareas monótonas y repetitivas
- Remuneración inadecuada o inseguridad laboral
- Desplazamientos largos o ausencias fuera de casa
¿Qué debe hacer la empresa?
- Eliminar riesgos y evitar o prevenir las condiciones de trabajo que pueden generar adicciones.
- Sensibilizar, informar y formar sobre estos procesos de enfermedad y los factores de riesgo.
- Garantizar la confidencialidad de la información personal y médica.
- Permitir el seguimiento de tratamientos con permisos y adaptaciones de jornada.
¡Recuerda!
Los controles de drogas y alcohol sólo abordan el consumo puntual, por lo que es necesario apostar por programas preventivos que tengan en cuenta las condiciones de trabajo.
Si tu empresa está planteando un protocolo de drogodependencias o controles de alcohol y/o drogas: ¡ consúltanos!
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