El uso continuado de la voz es un riesgo laboral cuando se trabaja en condiciones ambientales y organizativas poco adecuadas que pueden ocasionar trastornos vocales.
El profesorado, los profesionales de los centros de atención multicanal ( contact center ), de la canción y la locución, y cualesquiera otros que utilicen la voz como herramienta principal de trabajo constituyen los colectivos con mayor riesgo a la hora de desarrollar patologías vocales.
Factores de riesgo:
- Condiciones ambientales: ruido, temperatura, humedad relativa, corrientes de aire o poca ventilación, productos irritantes u otros contaminantes, etc.
- Condiciones materiales: carencia de sistemas de amplificación de la voz, no disponer de agua potable para hidratar las cuerdas vocales, etc.
- Ergonómicos: adoptar posturas inadecuadas, combinar el ejercicio físico con el uso de la voz, etc.
- Organizativos: ritmo de trabajo elevado, pausas insuficientes, ausencia de formación, situaciones de tensión emocional, etc.
Síntomas de alerta :
Dolor y tensión en el cuello, voz ronca o rota, necesidad de despejar la voz (toser), fatiga vocal o debilidad de la voz, carraspera, dificultad para mantener la voz al finalizar la jornada, etc.
Efectos sobre la salud: afonía, disfonía y nódulos de las cuerdas vocal.
Las disfonías son más frecuentes en las mujeres debido al deterioro del colágeno y del ácido hialurónico presente en las cuerdas vocal derivado del envejecimiento y las modificaciones hormonales del sexo femenino.
CUANDO TRABAJAS TIENES DERECHO QUE NO SE PONGA EN RIESGO TU VOZ. POR ESO TU EMPRESA DEBE GARANTIZARTE:
- Condiciones de trabajo y espacios adecuados.
- La adaptación del trabajo en función de tu edad, sexo y otras condiciones de salud (asma, laringitis, etc.).
- Una vigilancia de la salud con reconocimientos médicos específicos para la detección precoz de posibles daños en la voz.
Revisa su convenio colectivo: puede recoger derechos específicos para la protección de la voz.

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