Una nueva mentira que cae: los interinos no van a la calle a los tres años

Se han esparcido muchas mentiras tras el acuerdo sindical de julio de 2021 en el que el Gobierno central asume el compromiso de acabar con la temporalidad en las administraciones públicas. Todas ellas han provocado sufrimiento innecesario a muchas trabajadoras temporales a pesar de los esfuerzos de las CCOO por desmentirlas.

La mayor parte de estas mentiras cayeron en la primera reunión del grupo de trabajo de estabilización de la Mesa General de la Generalitat. En el mes de abril, y con la presencia de los tres sindicatos de la Mesa (CCOO, IAC y UGT) Función pública corroboró lo que CCOO decíamos: ni el mayor ero de la historia, ni modificación o eliminación de las bolsas de trabajo, ni pérdida de la antigüedad del personal que no superase el proceso.

Ahora faltaba una última: la falacia de que el personal temporal iría a la calle obligatoriamente a los 3 años de ocupar una plaza. Durante la reunión del grupo de trabajo del pasado viernes 16 de septiembre, Función Pública compartió el mismo criterio que tuvimos las CCOO cuando firmamos el acuerdo de julio de 2021. La modificación del artículo 10 de la EBEP busca responsabilizar a las administraciones del abuso de temporalidad, obligándolas a cubrir reglamentariamente las plazas creadas mediante los procesos provisión o selección ordinarios. En ningún caso se castiga al personal temporal de lo que haga mal la administración.

Es cierto que costará que las administraciones cumplan, ya que también tenían la obligación hasta estos momentos. La diferencia entre sindicatos radica en que CCOO se dedica a trabajar para conseguirlo mientras que otros quizás siguen intoxicando a la gente que sufre. Y decimos quizás, porque en la reunión del viernes ningún sindicato defendió ante la administración lo que dice en sus comunicados y en sus redes sociales. Exactamente igual que no lo hicieron en la reunión de abril. Quizás empiezan a reconocer que se equivocaron, como cuando han convencido a personas para que se inscriban en el concurso de méritos, a pesar de no tener opciones por el poco tiempo trabajado, con la idea de que quien no se apuntara no podría formar parte de las bolsas de trabajo. Otra idea desmentida en la reunión del viernes.