Las violencias y discriminaciones que sufren las mujeres mayores

Las desigualdades de género en la vejez pueden manifestarse en muchos aspectos: como condición jurídica, acceso a la propiedad, acceso al crédito, pensiones contributivas más bajas y pensiones de viudedad mínimas. A menudo se produce violencia y malos tratos en la intersección de la edad y el género.

Brecha en las pensiones de las mujeres

Las pensiones de las mujeres son más bajas como consecuencias de todas las desigualdades que se dan en el ámbito laboral: discriminación salarial, más contratos a tiempo parcial, excedencias (por cuidado de la familia), dificultades para una categoría superior y formación (debido a la incompatibilidad de horario por el rol asignado a las mujeres por parte de la sociedad machista y patriarcal en la que vivimos).

Por tanto, exigimos a todos los agentes sociales que, a la hora de negociar, lo hagan con perspectiva de género, para revertir las desigualdades que sufrimos las mujeres y acabar con la pobreza.

Mujeres y salud

Las mujeres mayores en una sociedad de consumo somos claramente un objetivo potencial para la economía.

Las mujeres vivimos más años que los hombres, pero con una calidad de vida más precaria por una serie de condicionantes, como son: la falta de corresponsabilidad en el hogar, trabajo laboral, trabajo en casa y como cuidadoras de mayores y pequeños, mujeres activas y útiles para la sociedad, y por tanto nos hacen creer que necesitamos productos para mantenernos bien, según los estándares que nos quieren imponer.

Nos vienen!!!!!

  • Quemas para eliminar arrugas (¿es que los hombres no tienen arrugas?)
  • Comprendidas para la incontinencia, eso sí, que no se noten (es que los hombres no sufren
    incontinencia?)
  • Hielo para fijar la prótesis dental (¿es que los hombres no llevan prótesis dental?)
  • Vitaminas para poder correr y saltar con la gente pequeña de la familia (¿es que los hombres no pueden saltar y corre con la familia? ¿Y hay que saltar?)
  • Nos ofrecen cuidadoras, no cuidadores (es que los hombres no pueden ser cuidadores).


Podríamos decir más, pero la finalidad es denunciar sobre cómo nos manipulan en los medios de comunicación.

Por lo que respecta a la salud, los servicios médicos de la Seguridad Social nos van excluyendo progresivamente
de determinados servicios: revisiones ginecológicas, mamografías, citologías, etc. También existe un abuso de medicalización, sobre todo en aquellas enfermedades vinculadas a las condiciones de vida y los estereotipos de género.

Por tanto exigimos

  • No ser objeto publicitario absurdo. Queremos ser quienes somos.
  • Una política de salud física y mental que incluya la prevención, y dotada de suficiente presupuesto.
  • Que la Seguridad Social no nos discrimine ni por razón de género ni por la edad, y que nos atienda por nuestras necesidades reales.

¡YA BASTA!!!!!