El TOP. Disolución
El 4 de enero de 1977 se redactó el decreto que disolvía el TOP. Su disolución se produjo pocas semanas después de la aprobación en referéndum de la Ley de Reforma Política, el 15 de diciembre de 1976. Con esta ley se iniciaban una serie de cambios jurídicos y legislativos que desmantelaron gradualmente el régimen franquista. Pese a la desaparición del TOP, todavía muchos presos políticos, condenados por este tribunal, seguían cumpliendo sus condenas en prisión. Las manifestaciones por la amnistía de febrero de 1976 en Barcelona, pero también en otras ciudades españolas, sirvieron para colocar este tema en la agenda política. Finalmente, en octubre de 1977, después de sucesivos indultos y decretos parciales, las Cortes constituidas después de las elecciones de junio aprobaron la Ley de Amnistía.

Manifestación por la Amnistía de febrero de 1976. AHCO. Colección En todas partes. Fotógrafo Agustí Carbonell.

Dibujo de Jaume Perich sobre la disolución del TOP. En todas partes, 11, 3-9/01/1977. AHCO. Col. En todas partes.
El 5 de enero de 1977 se creaba la Audiencia Nacional, a la que se traspasaron los asuntos de terrorismo, en un contexto en el que se producían numerosos atentados. La existencia de esta institución todavía hoy provoca debate jurídico y político porque mientras algunos autores consideran que su creación fue un golpe de efecto para mostrar la voluntad de los reformistas del régimen, otros autores sostienen que implicaba el mantenimiento de un tribunal especial , algo contradictorio con el principio de unidad jurisdiccional que se había reclamado por parte de la oposición y de los defensores del antifranquismo ante el TOP.
Los jueces y fiscales que trabajaron en el TOP continuó con su carrera profesional. De los once magistrados del TOP -incluidos los tres presidentes- seis lograron cargos en el Tribunal Supremo. Otros se incorporaron a la Audiencia Nacional o tuvieron cargos importantes en las audiencias provinciales. En la actualidad, evidentemente por cuestiones biológicas, ya no están presentes en las instituciones del país, pero muchos de ellos desempeñaron estos cargos durante los primeros años de la democracia.