Fuerzas de orden público

Dossier Téllez, publicado por Pax Christi en 1976. Detallaba las torturas sufridas por Francisco Téllez a manos de la Guardia Civil de Badalona en diciembre de 1975. Es uno de los pocos casos en los que se hicieron públicas fotografías de los efectos de las torturas. AHCO.
La sistemática política represiva del régimen franquista requería cambios a las fuerzas de orden público, por tanto procedió a una profunda reforma, con depuraciones y cambios organizativos. La Ley de Seguridad del Estado, de 8 de marzo de 1941, proponía un modelo de policía altamente politizada, dentro de un Estado totalitario, que favoreció el ingreso en estos cuerpos de oficiales del ejército franquista.
La citada ley de 1941 creó el Cuerpo General de Policia y la Policía Armada. El primero estaba dividido en distintas brigadas especializadas. La encargada de la represión contra el antifranquismo fue la Brigada Político-Social. En sus primeros años de vida contó con policías veteranos en la lucha contra el sindicalismo y con el asesoramiento de la Gestapo.
Según unos censos de 1972 y 1974 de la misma policía, en Barcelona la plantilla estaba formada por 88 agentes de la Brigada Criminal, 79 del Departamento de Orden Público, 95 de la Brigada Político-Social y 3.032 números de la Policía Armada. En Barcelona, la Social, como fue conocida por el antifranquismo, estaba dividida en los siguientes grupos especializados:
- Jefatura y Dirección de Servicios
- Secretaría
- Servicio de Guardia - Grupo VI
- Servicio de Universidad - Grupo VII
- Servicios Extraordinarios Prolongados
- Grupo I – Asuntos Laborales
- Grupo II - Actividades Catalano-Separatistas
- Grupo III - Actividades Comunistas
- Grupo IV – Actividades Anarquistas, Trotskistas y Sociales
- Grupo V – Escoltas y Sectas
En el área de Barcelona los opositores al Régimen a menudo fueron detenidos por este cuerpo policial, también conocido como 6ª Brigada de Información Social. Las torturas sufridas en su sede, en Via Laietana 43, es decir, donde estaba la misma Jefatura Superior de Policía, hacía que a menudo el traslado a dependencias judiciales y el posterior encarcelamiento fueran, para el detenido, un alivio, puesto que desaparecían, en principio, la posibilidad de volver a ser interrogados. Durante todo el franquismo el uso de la tortura fue habitual en los interrogatorios de los distintos cuerpos policiales del Estado franquista. Gracias a un documento de noviembre de 1973, se ha podido conocer cuál fue la élite de funcionarios de plantilla en los últimos años de la 6ª Brigada de Información Social. Éstos eran:
- José María Callejas Peinado (Inspector de Servicios)
- Julián Gil Mesas (Comisario Jefe de la Brigada de Investigación Social)
- Genuino Nicolás Navales García (Comisario de segunda clase y Segundo jefe de Brigada)
- Rodrigo Gómez de Olmedo González (Inspector de primera clase y Jefe del Grupo de Retenes)
- David Peña Álvarez (Inspector de segunda clase y Jefe del Grupo II)
Inspectores de segunda clase:
- Juan Panadero Panadero
- Pedro Daniel Sánchez Salas
- Atilano del Valle Oter
Inspectores de tercera clase:
- Vicente Borondo Aldunate
- Juan Gutiérrez Martí
- Jesús Ojuel Lamata
- Francisco J. Pérez Salinas
- Francisco Rodríguez Álvarez
- Pedro Rodríguez Fernández
- Antonio Rosino Blanco
Subinspectores de segunda clase:
- Julio Álvarez de Lara Sánchez
- José Antonio Álvarez Villar
- Vidal Álvarez-Ugena Díaz-Miguel
- Pedro Ancillo Herrera
- Antonio Andrade Campos
- Marino Asensio Sanz
- Fernando Audije García
- Andrés Barrio Ferrer
- Francisco J. Blasco Guallar
- Rafael Bernabé Méndez
- Fernando María Delgado Esteban
- Mario Figueroa Trinidad
- Felipe Fraile Carrasco
- Diego Fuentes Morejón
- Miguel García González
- Carlos García Miguel
- Vicente J. García Novoa
- Antonio García Riva
- José Antonio Gómez Ferrer
- Manuel Gómez García
- Francisco J. Guipuzcoa Tendero
- Manuel Infante García
- Antonio Jiménez Rudillas
- Julián López Gimeno
- Guillermo López González
- Ángel Luengo Fernández
- Manuel Macarro Díaz
- Domiciano Martínez Hernández
- José Martínez Vieco
- Ángel Miñambres Martínez
- Manuel S. Nieto Marín
- José Antonio G. Ramiro García
- José Luis Recio Gallego
- Francisco M. Rodríguez Álvarez
- Amando Rodríguez García
- José A. Sastre Garrote
- Mariano Tomero Gregoris
- Alejandro Valle Abellán
- Ángel Valriberas Sanz
- José María Villalba Torrado
- Victorino Villar Mielgo
- Francisco Yegler Jiménez
También hicieron servicios en la Brigada:
- Enrique Alonso Santos
- José Félix Álvarez Martínez
- José Luis de Andrés Martínez
- Aníbal Arranz Arranz
- Vicente Bañuelos Oviedo
- Mariano Bello Provincial
- Santiago Bohigas Vallejo
- Germán Cano Villa
- Daniel Fernández Ferrer
- Timoteo Fernández Santorum
- Joaquín María Figa García
- Luis Fuentes Durán
- Luis García Esquivada
- Luis García Fitó
- Vicente García Murillo
- Jesús Antonio Herrero Orpi
- Santos López Rodríguez
- Luis Luis Luis
- Juan Pedro Martín Macías
- Santos Martínez Álvarez
- Fortunato Martínez Cuesta
- Carlos Medrano Sáenz
- José Luis de Miguel Camarero
- Enrique Muñoz Martín
- Rafael Núñez Valverde
- Luis Ortega Peñamaría
- Julián Pascual Hernández
- Guillermo Pérez Martínez
- Miguel Rodríguez Alonso
- Horacio Rodríguez Suárez
- Ángel Sánchez García
- Eusebio Sotoca Herranz
- Rafael Torres López
- Roberto Trepat Díez
- Antonio Yébenes Gadea
(Fuente: Batista, Antoni. La Brigada Social. Barcelona: Empúries, 1995. 283 p. ISBN 847596477X.)

Fotografía de las lesiones de Antonio Plata Palma a manos de la Guardia Civil de Gavà en marzo de 1976, como consecuencia de la detención con ocasión del conflicto laboral en Roca Radiadores SA, AHCO, colección fotográfica.

Manifestación por la Amnistía de febrero de 1976. AHCO, Col. En todas partes. Agustí Carbonell.
La Policía Armada fue el resultado de la disolución de la Guardia de Asalto creada durante la Segunda República. Era una fuerza militarizada y dirigida por oficiales del Ejército. Actuaba en las grandes ciudades. Eran conocidos como "grises", por el color de su uniforme. Durante las primeras décadas del franquismo se dedicó a la represión del maquis. Posteriormente, a medida que se organizaban los movimientos sociales contrarios al régimen, se dedicó a tareas de antidisturbios.
Entre 1939 y 1940 se reorganizó la Guardia Civil, que se fusionó con el cuerpo de carabineros y se militarizó por completo, al pasar a depender exclusivamente del Ministerio del Ejército. El cuerpo asumió el control de las zonas rurales pero también estaba presente en las grandes ciudades, además de encargarse del control de costas y fronteras. Tenía un notable servicio de información que después de la guerra sirvió para controlar a la población y ejercer la represión sobre los opositores al régimen. Durante los años cuarenta y cincuenta fue la principal fuerza de combate contra el maquis. Para practicar la represión política también contó con el apoyo de las milicias del Partido Único, la Guardia de Franco y el Somatén y con la cobertura legal de la Ley de Bandidaje y Terrorismo, de 18 de abril de 1947, que endurecía las penas contra la oposición armada.
Los distintos cuerpos de orden público de una provincia estaban bajo las órdenes del gobernador civil. Éste tenía la facultad de decretar detenciones preventivas contra quienes se consideraban opositores al régimen. También podía ordenar el pago de multas gubernativas por presuntas actividades contra la dictadura.